La mayoría de los embarazos son de bajo riesgo, pero una pequeña proporción puede desarrollar complicaciones, por lo que el control actual se enfoca hacia la intervención mínima posible con la máxima capacidad de detección precoz del problema.
La gran mayoría de problemas pueden tratarse con buenos resultados para madre y feto.
La medicina fetal, que se ocupa de la salud y enfermedades fetales, se ha desarrollado enormemente en los últimos años y en este momento permite tratar al feto como un paciente más.
Un pequeño número de centros en Europa actúan como referencia internacional en cirugía fetal.
Para conseguir unos resultados óptimos es imprescindible seguir de forma estricta las recomendaciones y pruebas del embarazo según los protocolos actuales adoptados por las autoridades en salud.