56. Lesiones derivadas de la práctica deportiva

Andrés Combalia y Francesc Xavier Alemany

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Resumen

Las lesiones en el deporte se producen como resultado de accidentes o por sobrecarga y no difieren sustancialmente de las lesiones resultantes de las actividades no deportivas. En general, son lesiones menores y no deberían impedir al deportista de nivel medio proseguir con su actividad diaria; pero algunos atletas más comprometidos pueden ver disminuido su rendimiento.

La lesión debe tratarse de forma eficiente para retomar lo antes posible la actividad. Los atletas que compiten requieren no sólo el correcto diagnóstico de sus lesiones, sino también un tratamiento precoz, con curación completa, para que puedan continuar presentando una buena condición física.

La Traumatología y la Medicina Deportiva, en su amplio sentido, abarcan: la preparación y el entrenamiento, la prevención, el diagnóstico y tratamiento de lesiones, la rehabilitación y la reincorporación a la participación activa en el deporte.

Ante una lesión aguda, muscular, ligamentosa y aun más si se sospecha una posible fractura, se deberá: 1) cubrir la lesión con vendas o ropas limpias; 2) inmovilizar la extremidad con unas tablas; 3) aplicar frío localmente; 4) elevar la extremidad lesionada; 5) disponer el traslado para la exploración y el tratamiento, tan pronto como sea posible. Puede improvisarse un entablillado utilizando pañuelos, correas o utensilios del equipo deportivo (por ejemplo, el bastón de hockey).

Para una buena recuperación se aconsejan ejercicios de movilización precoz de la articulación en su globalidad, huyendo en lo posible de las inmovilizaciones enyesadas o rígidas.

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