60. Enfermedades víricas de la infancia

José M. Quintilla

Leer capítulo

Resumen

Un virus es un tipo de microbio más pequeño y más simple que una bacteria. Más del 90% de las infecciones de los niños están producidas por virus. Muchas veces la fiebre es la única manifestación de una infección por virus.

Las infecciones víricas son habitualmente benignas y se curan sin tratamiento. Suelen diagnosticarse por los síntomas que presentan sin necesitar pruebas.

Algunas enfermedades víricas pueden prevenirse con vacunas. La vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) ha sido muy efectiva, de forma que hoy día prácticamente no hay casos de estas tres enfermedades.

La varicela es una enfermedad frecuente, que se caracteriza por fiebre y un exantema formado por vesículas y costras, que habitualmente tiene un curso benigno pero que puede tener complicaciones.

El eritema infeccioso es típico de niños mayores, no suele dar fiebre alta y se manifiesta como un exantema rojo en las mejillas y en forma de red en las extremidades.

El exantema súbito suele darse en menores de dos años y se caracteriza por fiebre alta que dura tres o cuatro días y una erupción que aparece cuando cede la fiebre.

La bronquiolitis es una infección respiratoria que afecta a bronquios de pequeño tamaño y que se da en bebés en forma de epidemias invernales. Provoca una dificultad respiratoria más o menos intensa.

El sarampión y la rubéola provocan fiebre y exantema. La segunda tiene un curso más benigno que el primero. Actualmente es muy raro que en nuestro país se encuentren casos.

La parotiditis, popularmente conocida como paperas, es una inflamación de las glándulas parótidas. Puede estar producida por un virus que también puede afectar a otros órganos.

Cuestiones

Glosario

Bibliografía