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Una ceremonia para celebrar el conocimiento

22 junio 2016

Una ceremonia para celebrar el conocimiento

La ceremonia de entrega de los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento ha convertido un año más la sede de la Fundación BBVA en la ventana para asomarse a algunas de las principales ideas, descubrimientos y retos de nuestra era.

“En esta ceremonia celebramos el conocimiento, que cambia nuestra vida en todos los sentidos: genera tecnología, enriquece el pensamiento y contribuye a modificar actitudes”, ha subrayado Francisco González, presidente de la Fundación BBVA antes de entregar los premios.

“La ciencia nos informa de las causas de la situación actual del planeta, genera tecnología para afrontar los nuevos problemas y contribuye a transformar el pensamiento individual y la cultura de la sociedad. (…) Los avances configuran nuestro ‘software’ cultural, nuestras creencias de base racional”.

“La ciencia es una de las herramientas más potentes para mantener nuestras libertades y el bienestar en la sociedad” — Francisco González

“Lamentablemente, al lado de esas creencias persisten otras que sostienen el fanatismo y la intolerancia. Por ello, apoyar y reconocer a la ciencia como construcción individual y colectiva es una de las herramientas más potentes para mantener nuestras libertades y el bienestar en la sociedad global del siglo XXI. Esas convicciones son las que dan sentido a los Premios Fronteras del Conocimiento”, ha concluido Francisco González.

Los galardonados en los premios Fronteras, durante el discurso del presidente de BBVA, Francisco González.

Desde el hallazgo de cómo se formaron las galaxias, hasta la creación de modelos matemáticos para ayudar a preservar la biodiversidad; desde el desarrollo de una técnica enormemente precisa para estudiar el cerebro vivo, hasta la definición de un umbral internacional de la pobreza extrema, la exposición de las contribuciones de los galardonados ha puesto de manifiesto el gran poder transformador del conocimiento.

“¿Será pacífica la convivencia entre la vida sintética y la natural?” — Ilkka Hanski

Durante la ceremonia se proyectó el discurso de aceptación grabado por Ilkka Hanski, ganador del Premio de Ecología y Conservación de la Biodiversidad, poco antes de su fallecimiento, el pasado 10 de mayo.

En él, Hanski comparte su preocupación por “la supervivencia de la vida que lleva 3.500 millones de años en nuestro planeta, y que está hoy en día gravemente amenazada por las fuerzas mucho más poderosas que los humanos estamos desatando”. También reflexiona sobre la “nueva vida que emerge de los laboratorios de biología sintética”, y considera la posibilidad de que escape al medio natural: “¿Será pacífica la convivencia entre ambas formas de vida, o habrá competición?”.

Su galardón fue recogido por su viuda, la también ecóloga Eeva Furman, que anunció que el premio se destinará a desarrollar una red de áreas protegidas dedicadas a la investigación en Finlandia, “en la zona donde Ilkka pasó todos los veranos de su infancia, donde nació su pasión por la naturaleza y donde realizó sus primeros experimentos de investigación”.

Stephen Hawking, presente vía satélite

Stephen Hawking intervino gracias a una conexión de vídeo por satélite recordando cómo él y Viatcheslav Mukhanov obtuvieron de forma independiente y en paralelo el resultado por el que se les premia con el galardón en la categoría de Ciencias Básicas.

“Era imposible imaginar siquiera que las predicciones de nuestra teoría pudieran comprobarse alguna vez” — Viatcheslav Mukhanov

Mukhanov, por su parte, destacó lo mucho que ha cambiado la visión del cosmos en solo unos años, y confesó que no contaba con que su teoría llegara a ser demostrada: “A comienzos de la década de 1980 la cosmología era un campo dado a la especulación descabellada (…). Era imposible imaginar siquiera que las predicciones de nuestra teoría pudieran comprobarse alguna vez. (…) Pero gracias al notable progreso tecnológico (…) se hizo posible comprobar las predicciones más depuradas de la teoría del origen cuántico de la estructura del universo”.

Optogenética: “un área de la medicina desgraciadamente muy rezagada”

Karl Deisseroth, que habló en nombre de los tres galardonados en Biomedicina –comparte el premio con Ed Boyden y Gero Miesenböck– explicó cómo la optogenética ayudará a comprender “cómo funciona el cerebro y cómo la actividad neuronal controla la conducta”, y resaltó además su potencial para mejorar el tratamiento de enfermedades como la esquizofrenia, el  Parkinson, la adicción, la ansiedad, el autismo o la depresión.

Y añadió que esto ocurrirá en un área de la medicina que está “desgraciadamente muy rezagada respecto a otros campos, dadas las lagunas en el conocimiento del órgano vivo intacto”.

“El crecimiento económico ha reducido la pobreza absoluta, sin embargo ha ayudado poco a reducir la desigualdad relativa” — Martin Ravallion

Martin Ravallion , galardonado en la categoría de Cooperación al Desarrollo, recordó que mil millones de personas en el mundo viven en la pobreza extrema, una cifra que, por grande que sea, es significativamente menor que en el pasado. Por ello “el éxito del mundo en la lucha contra la pobreza es innegable. (…) hoy resulta más factible que nunca que el mundo pueda erradicar prácticamente la pobreza extrema en una generación”.

Pero Ravallion no restó peso a los desafíos pendientes: “Hemos registrado éxitos y fracasos. En términos generales, el crecimiento económico ha reducido la pobreza absoluta, sin embargo ha ayudado poco a reducir la pobreza o desigualdad relativas: cada vez hay más personas relativamente pobres en el mundo, mientras que las cifras de los absolutamente pobres descienden. Por otro lado, los más pobres a menudo se han quedado atrás”.